El cannabis recientemente legalizado no sirve para uso medicinal

El cannabis recientemente legalizado no sirve para uso medicinal

Tengamos en claro algo: Cáñamo no es marihuana. Sí, proviene de una planta de la familia del cannabis sativa, pero debido a su composición química, el cáñamo no genera el efecto psicoactivo que caracteriza a la marihuana como tal.

Su diferencia radica en el porcentaje del psicotrópico THC (Tetrahidrocannabinol) presente en la planta.

La marihuana tiene un promedio de 15 % de esta sustancia, mientras que el cáñamo no supera el 0,5 %. Estos está estipulado en el decreto en donde se impone que el uso de la planta no debe superar ese porcentaje.

Si se debe utilizar para el uso medicinal, los porcentajes deben superar el 0,5 % de THC. Para la realización de medicinas y aceites se requiere indefectiblemente utilizar la marihuana.

Además del THC, el otro componente importante para el uso medicinal es el cannabidiol (CBD) que es la sustancia activa que trata los casos de la epilepsia, por ejemplo.

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Además, entre el cáñamo y la marihuana se presentan diferencias en la altura, forma, olor y densidad de siembra de las plantas.

Las no psicoactivas, son las llamadas cáñamo. El cáñamo industrial reglamentado por dictamen de Mario Abdo Benítez permite actividades de importación de material de propagación, experimentación, investigación, cultivo, comercialización y exportación.

Los productos que derivan del cannabis no psicoactivo son aceites, resinas, tinturas, extractos y fibras, según se establece en el decreto. La recientemente creada Cámara de Cáñamo Industrial del Paraguay agregó que además se utiliza en biocombustibles, bioplásticos, ropa, jabones, champú, lubricantes, productos de construcción y papel.

El cultivo del cáñamo puede ayudar a la desnutrición ya que es un alimento vegetal con 34% aproximadamente de valor proteínico.

Otra de las bondades, según la información entregada por la cámara, es que el cáñamo se considera la fibra textil de origen vegetal más larga, suave y resistente. Es considerada más aislante, fresca, absorbente y duradera que el algodón. En una hectárea de cultivo se puede producir el doble de fibra que en una que está dedicada al algodón.