Según relató, que instintivamente estiró hacia atrás al niño, justo en el momento en que una de las tapas del registro explotó y cayó en el lugar donde segundos antes se encontraba el pequeño. La explosión, que incluyó fuego y humo con olor a cable quemado, incluso provocó que Aida y el bebé tuvieran salpicaduras en la cara.
“Me sentí en el aire, pero reaccioné rápido. Por un segundo nos salvamos … Nos dejó la cara hinchada y con puntitos. Hubo fuego y después el humo que se quedó fue impresionante. Después entramos y yo me caí, no me sentí bien del susto”, refirió.
A pesar del miedo y de sentirse afectada por el aire de la explosión, la joven reaccionó con un reflejo para proteger al menor, incluso interponiendo su cuerpo. Poco después de entrar a la vivienda, se produjo una segunda explosión que dejó sin luz la zona.
Los padres del niño quedaron en “shock” al ver el video del incidente y fueron conscientes de que Aida le había salvado la vida a su hijo y también a ella misma. Vecinos del lugar comentaron que es la primera vez que ocurre algo así en la zona, a pesar de la presencia de varios registros similares y de trabajos recientes en la instalación de cableado subterráneo. Aunque personal de la ANDE (Administración Nacional de Electricidad) se presentó en el lugar, no brindaron explicaciones ni se comunicaron con los afectados.